12 tragos de TRUE BLOOD (I)
1 .La escena-llave. El cineasta francés Jean Renoir escribió que en toda película de éxito hay una escena-llave «que permite al público aproximarse a todos los personajes de la película. Gracias a ella se convierten en seres vivos, incluso familiares. Sus gestos y sus conversaciones, en lugar de ser indiferentes, apasionan a los espectadores, que quieren saber más sobre ellos». En las buenas series ocurre lo mismo: hay una escena que te abre definitivamente la puerta al universo del relato; un momento a partir del cual los personajes están vivos y la trama fluye de un modo natural. Pero ojo, no tiene por qué aparecer en el primer capítulo. Por ejemplo, en TRUE BLOOD, yo no he tenido la sensación de pasar el umbral hasta el capítulo 5, en el que Jason es introducido en las bondades de la sangre de vampiro por Lafayette, y la abuela de Sookie invita al vampiro que corteja a su nieta a dar una charla en la parroquia. Toda esa escena en la iglesia, con Bill Compton hablando de su lejano pasado militar al lado de la cruz, y la mayoría de los personajes de la serie escuchándole, funcionó para mí como escena-llave.

Antes, sí, hay una idea interesante (los vampiros conviven con los humanos), una intriga policiaca pueblerina a lo FARGO, dosis generosas de romance, sexo y terror; pero la serie no me invita a entrar en ella, y exactamente igual que si fuera un vampiro, no puedo pasar. Ahora bien, una vez dentro, me he sentido tan a gusto que no quería irme nunca. Por mucho calor que hiciera en Louisiana.
2.La vida en la sangre de un muerto. En TRUE BLOOD, la sangre de vampiro es una potente droga que revitaliza, fortalece, expande la conciencia y potencia los sentidos. Basta una gota de V circulando por las venas, para que tu anodina vida se transforme en una intensa experiencia. Aunque en esta captura del capítulo 5 se asimila a un ácido

-y, como no tardaremos en comprobar, también tiene sus propios hippies-, V en es en realidad mucho más. Hasta una buena metáfora si me apuras. Imagina que dejas caer una gota de V en una coctelera donde se han mezclado elementos de series sin demasiada vida ni fuerza dramática ni capas de sentidos como BUFFY o EMBRUJADAS. El resultado de la mezcla sería muy parecido a TRUE BLOOD.
3.Notas sobre el reparto(I) : a)Chris Bauer, que interpretaba al carismático Frank Sobotka en la segunda temporada de THE WIRE, da vida aquí al incompetente detective Bellefleur, un personaje que está en la antípoda de aquél.

Y vuelve a resultar tan creíble como entonces. Un actorazo secundario al que no debes perderte como protagonista en Sounds like, el excelente episodio de MASTERS OF HORROR dirigido por Brad Anderson (EL MAQUINISTA) ;
b) Stephen Moyer es el vampiro protagonista Bill Compton. Cada vez que aparecía en pantalla, no podía evitar asociar su abrumadora masculinidad con la de Jon Hamm en MAD MEN. Por cierto, ¿cómo vendería Don Drapper una botella de True Blood?;
c) Ryan Kwanten, que interpreta a Jason, el hermano tarambana de Sookie, parece en ocasiones un jovencito George Bush Jr. Mira esta captura y dime si no has visto esa expresión en alguna parte.

Si Oliver Stone se hubiera tomado con más calma su biopic W, lo habría contratado fijo. Lo más gracioso es que interpreta a un zoquete integral, incapaz de aprender de sus errores;
d) ¿Cómo hacer una serie de vampiros y no invitar a Zjelko Ivanek? No hace falta ni maquillarlo. Su aparición estelar en el capítulo 11, haciendo de viscoso juez de las tinieblas, pone los pelos de punta.

Siempre, siempre brillante (merece la pena echarle un vistazo al piloto de EL MENTALISTA, sólo para verlo a él ¿Que si hace de abogado? Por supuesto).
