El eterno debate de la televisión pública

El tema de la necesidad o no de una televisión pública en nuestro país que financiemos con nuestros impuestos y demás parrafada, es uno de esos eternos debates que en un bucle continuo aparece cada cierto tiempo sin que nadie saque en claro algo pero que sirve para que todos expresemos nuestra opinión.
En España se produce una situación un tanto cómica y es que RTVE está en el punto de mira de todo el mundo con continuas quejas debido a su sistema mixto de financiación, mientras que las cadenas autonómicas son las grandes olvidadas y las que yo creo necesitarían un análisis profundo.
Cada vez que oigo hablar sobre la publicidad en la televisión pública siempre lanzo la siguiente pregunta ¿Qué tiene de malo emitir 10 minutos de publicidad cada hora si de esa forma nos encontramos con una televisión que puede abarcar más campos y cumplir más funciones? Nunca entenderé de esa gente que no quiere publicidad en una televisión que también finanza por el Estado porque, ¿En qué nos beneficia ese hecho a los ciudadanos? ¿A caso alguien va a ver más minutos esa televisión solo por el hecho de que no exista publicidad? Y ¿No creéis que esto beneficia única y exclusivamente a los intereses privados?
Esa es una de las grandes cuestiones que muchos critican pero siempre existe el otro gran recurso: La vocación de servicio público. Según los que defienden esta postura TVE debe abandonar su faceta de puto entretenimiento y dar exclusivamente programas de servicio público o documentales las 24 horas.
Estoy seguro de que si La1 diera informativo en pleno prime time y una noche de documentales y otra noche con un espacio de música clásica todo el mundo hablaría maravillas de esa televisión pero la cuestión es ¿Quién la vería? ¿Preferimos pagar algo para alabarlo o pagarlo para verlo?
El modelo de televisión pública de calidad con espacios públicos y sin publicidad es para muchos el perfecto, aunque yo lo único que veo en ese modelo es un retroceso de lo que actualmente existe. Si obteniendo ingresos publicitarios podemos crear dos televisiones con dos modelos absolutamente distintos ¿Para qué vamos a quitar esa publicidad y quedarnos solo con la televisión más cultural?
Este es un debate que admite un amplio campo de visiones entre las cuales siempre sale la palabra «Audiencia». Una parte de la gente sostiene que la televisión pública no debe guiarse por los niveles de audiencia sino por la calidad o el valor del producto y aquí es donde entra otra de mis dudas.
Si se aprobase, por ejemplo, una ley en el parlamento que solo aprobase el 3% de la población y que no gustase al restante 97% ¿Sería justo qué con los impuestos de todos se crease esa ley con un alto coste para su elaboración? En este caso la respuesta clara y si este problema lo trasladamos a la televisión pública las distancias no son tan amplias como muchos intentasen creer y al final la mejor solución sería crear esos dos modelos que la sociedad necesita: uno para esa mayoría y otro para la minoría.
Yo no veo tantas lagunas a esta televisión pública que puede avanzar mucho, pero tiene un planteamiento más que interesante, aunque nunca será buena porque las comparaciones con la BBC siempre salen a la luz y por muy buena que sea TVE nunca llegará al nivel de calidad de la BBC.
Seguramente que mucha gente no haya visto en su vida la BBC pero ya se habrán hecho a la idea que es el modelo de televisión a seguir. Y también estoy seguro que si TVE se gastase 50 millones de euros en crear una maravillosa serie al estilo de Estados Unidos muchos lo aplaudirían pero que le vamos a hacer, nunca llueve a gusto de todos.
Vía | La Chica de la Tele y ¡Vaya Tele!
