No es programa para ¿Personas normales?

Ayer Patricia Gaztañaga emprendía una nueva aventura después de haber dejado el diario en un formato nuevo, diferente y bastante llamativo. Nos lo vendían como un debate para jóvenes en el que se tratarían los temas que éstos les interesan.
Viendo el concepto del programa estaba claro que el primer tema que usarían sería el sexo, un buen gancho para atraer a su público potencial. El sexo en la adolescencia fue el tema que trataron en el primer programa en un plató lleno de jóvenes y con algunos adultos allí para, como no, opinar.
Yo me dispuse con todas mis ganas a verlo porque tenía bastante curiosidad en el formato y pensaba que sería una buena alternativa para pasar la noche del lunes. Pero, mi gozo en un pozo y no aguanté demasiado tiempo viendo un programa que parecía más una discoteca que otra cosa.
Un plató muy grande lleno de jóvenes sin ubicación fija y con algunos representantes adultos perdidos en algún sitio. Vamos, que entre tanto barullo hasta que me situé en el programa pasaron algunos minutos.
Después de haberme situado, empecé a escuchar lo que se decía en el programa y como temía, los casos extremos de la sociedad estaban allí presente en lo que parecía un capítulo de física o química convertido en «debate».
En este tipo de programas no hay término medio y pasamos de alguien que declara decir que este país va fatal y que le da ganas de marcharse al extranjero viendo el futuro de la juventud a un joven que dice que perdió la virginidad a los 11 años y ha tenido todas las experiencias sexuales habidas y por haber.
En realidad, y tras ver unos cuantos minutos el programa, yo pregunto ¿Para quién es este programa?, según su título para viejos no pero según su contenido para personas normales y que no vivan en casos extremos tampoco porque por momentos parece que la ficción se apodera de la realidad.









