Evaristo Mejide
Hace unos años, cuando Andreu Buenafuente era un ser anónimo en España y un fenómeno mediático en Catalunya, en su programa de TV3, hizo una parodia buenísima de Operación Triunfo. Creo recordar que se llamaba «Operación Carlitos», en ella un cantante (el propio Carlitos), cantaba cada semana la misma canción en diferentes estilos delante de un jurado implacable. Ese jurado estaba compuesto por tres personajes, una mujer sorda, una representante al más puro estilo Lauren Postigo llamado Mario Olivetti e interpretado por Edu Soto (el que luego seria el «Neng»), y el dueño de la discográfica «Pela Music», un tal Narcis Reyerta interpretado por el genial David Fernandez (hoy en día famoso por su Rodolfo Chikilicuatre).
Narcis Reyerta era un tio bien vestido, con gafas de sol, repeinado, permanente gesto de mala leche y un aire de «mafiosillo» de segunda. Semana tras semana Narcis Reyerta juzgaba la actuación del pobre Carlitos con toda clase de borderías, improperios e incluso amenazas, llegando a convertirse en uno de los personajes de más éxito de aquel programa, tanto que incluso llegó a tener una sección propia, un noticiario llamado «El Parte».
Un par de años después, Gestmusic, productora de OT, pensó que necesitaba un Narcis Reyerta y, no se sabe donde encontraron a Risto Mujido. La misión de este señor era exactamente la misma que la de Reyerta, con el mismo look, y traspasando también las fronteras de Operación Triunfo para llevar su personaje a otros programas. Porque es lo que es señores, un personaje, un tio que interpreta un papel, y me atrevo a decir que no lo interpreta tan bien como David Fernandez.
El día que supe de él (por zappings, ya que un insulto a la música como OT no me lo trago ni borracho), lo primero que pensé fue «Evaristo, que te he visto», era una copia evidente del personaje del programa de Buenafuente. Es bastante habitual encontrar, en los programas de humor, parodias de personajes de la «tele» pero Risto Mejode es el primer caso de personaje «serio» (y a esto de serio hay que añadirle todas las comillas del universo) basado en una parodia.
Ahora todos los concursos están obligados a contar con su jurado borde, el malo de la película, un personaje al que la audiencia odie pero sin el cual no puedan vivir.











