... Y nos acostaremos tarde
Aquellos tiempos en que nuestro programa favorito comenzaba a las diez de la noche terminaron hace mucho. Ahora, hay que esperar a pasadas las diez y media para que comience el prime time en las distintas cadenas. Lo peor es cuando se alargan las series durante toda la noche, hasta entrada la madrugada.
Un ejemplo son las noches de los domingos de Antena 3, cuando, a partir de las nueve y media, se emiten tres series que contaban con el beneplácito del público pero cuyos horarios hacen imposible su visionado si se tiene que madrugar al día siguiente: Lex, Sexy Money y Eli Stone. La «sesión», que en teoría acabaría a las doce y media, sería mortal para cualquier persona que tuviera que trabajar al día siguiente. Hay que cambiar, por tanto, el modo de programar la parrilla televisiva.

