En la web de RTVE nos dan toda la información sobre las próximas galas que terminarán designando al representante español en la próxima edición del festival de Eurovisión.
Los tres aspirantes más votados al 50% por el público y por el jurado oficial de Eurovisión de TVE acudirán a la Gran Final, que tendrá lugar el sábado 7 de marzo. El público tendrá la oportunidad de salvar al cuarto artista más votado de cada una de ellas durante la semana anterior al cuarto y último espectáculo, quien también competirá con los otros nueve aspirantes.
En los últimos años, cada vez que llegaba una final de Eurovisión y se conocían los ganadores, la polémica saltaba acerca del voto entre países vecinos y la manipulación de un festival en el que los países del este copaban siempre las primeras posiciones y los cuatro grandes miembros de la UER se veían relegados a las últimas posiciones.
Por ello, este año veremos cambios en los sistemas de votación para elegir al ganador de Eurovisión. El jurado volverá a formar parte de las votaciones en la gran gala final, imponiéndose así y sistema mixto de voto.
Público y jurado con un determinado porcentaje para cada grupo decidirán juntos el ganador de eurovisión en un sistema que ya pedían muchos debido a los resultados de los últimos años en el festival.
Con esto, esperemos que ni todos los países que formaban parte de la unión soviética se voten entre sí o andorra otorgue 12 puntos a España porque sí y España le dé siempre 12 puntos a Rumanía por la creciente población rumana existente en nuestro país.
Un cambio que ya se reivindicaba desde hace bastante tiempo y que por fin llegará en un año en el que aún no sabemos qué método seguirá TVE para escoger a su representante después de la gran cantidad de beneficios que obtuvo la pasada edición gracias a los politonos de Chiquilicuatre.
Por otra parte, también se ha vuelto a confirmar que el famoso «Big four» volverá a estar clasificado directamente en la final
Cuatro fue la primera cadena en abierto que lamentablemente introdujo esta moda que parece haberse extendido como una epidemia y la mayoría de las veces sin mucho sentido.
Fama fue el reclamo para ponerla. Su sentido era nulo, puesto que todos los seguidores de Fama sabían a que hora y que día se emitiría el formato así que sigo sin entender el porqué de esa maniobra de la cadena. Sin embargo, y hasta el momento esa «Advermosca» ha sido la única que no ha molestado en un alto grado.
Después de Cuatro llegó Telecinco con un pegote en pantalla para anunciar un partido, el Barça-Madrid. ¿Acaso alguien no sabía que ese día y a esa hora se emitía ese partido en Telecinco?. Entonces ¿Qué sentido tiene?.
Pero el sin sentido se hizo totalmente patente en Antena3 que decidió copiar a sus rivales, pero de una forma totalmente exagerada. A la cadena que está sumergida en una profunda crisis, se le ocurrió la idea de poner un nuevo pegote en su pantalla todos los días y a todas horas. ¡Qué idea tan estupenda!. Esta estrategia de Antena3 carecía de cualquier sentido puesto que todo el mundo sabe lo que emite esa cadena a todas horas y no por ver una advermosca va a ponerse a ver una serie. Además, si la pones pierde el método pierde toda su efectividad.
La última en sumarse ha sido TVE aunque de un modo más lógico, eso sí, se ha sumado a lo grande con un pedazo de mosca fija en pantalla.
Después de ver todo ésto, no cabe duda en afirmar que, la «Advermosca», ha llegado para quedarse.
Después de una hora tras el fin del festival de Eurovisión y analizar los resultados y todo lo ocurrido, sigo sin dar crédito a lo que veo.
Creo que para analizar el festival de ayer podríamos necesitar un periódico entero, pero intentaré ser breve.
Todo empezó a las 21:00 de la noche tras un especial conducido por la siempre grande Rafaella Carrá y con ese aire de cutre que han caracterizado todos los especiales eurovisivos de TVE. A las 21:00 empezaba la gala y podíamos escuchar a Urribarri en su vuelta a eurovisión en una final, tras fastidiarnos media canción de la ganadora del año pasado, he de decir que su retransmisión ha sido bastante buena, entretenida y un tanto graciosa en unas votaciones al estilo quiniela.
En cuando a la calidad de las actuaciones y salvando a nuestra pésima actuación, ha ido en aumento convirtiéndose en el mejor festival de la década con unas actuaciones excelentes y que dejaban cada minuto más en evidencia a la representación de nuestro país. Y es que hemos escogido el peor año para hacer lo que hemos hecho. Tal y como dijo Íñigo en el post gala, el actor que interpretaba a chiquilicuatre ha tenido que sentir un cierto sentimiento de vergüenza al representar así a un país después del nivel que se mostró durante toda la gala.
Este año España actuaba el 22 y tras muchos minutos de festival encaraba con cierto entusiasmo la actuación española esperando algo gracioso y entretenido y cambiando esa sensación de ridículo que España iba a hacer. Sin embargo, cada segundo que pasaba de actuación aumentaba mi sensación de increíble y espantoso ridículo al ver a un chiquilicuatre se quedaba sin voz pese a las míseras condiciones vocales que pedía la canción y una actuación muy pero que muy patética.
Después de haberle dado un puesto 13-18 para España, tras ver la actuación mi sensación cayó hasta un mísero puesto 23 o peor. Y yo no creo que yo fuese el único es sentir ésto, y es que muchos españoles cual Calisto de La Celestina, recobraron la noción de la vida real y lamentaron haber escogido a ese representante y haberlo apoyado.
Luego, llegaron las votaciones y empecé a no dar crédito, Países vecinos y nórdicos nos daban puntos. ¡no lo podía creer!, ¿Pero ésto que es? me preguntaba. no daba crédito a lo que veía y un puesto final 16 y unos 54 puntos me parecieron muy excesivos y que han demostrado el poco gusto musical de un festival en el que el público no vota a la mejor canción, si no a su país vecino o a el artista que conozca.
En fin, un festival que debería tener unos votos profesionales y que recordaré con un sabor amargo tras el esperpento realizado por España y por los votos de otros países y al ver como nuestro país ha sido el único, quien la organización ha decidido presentar con el dichoso tópico del toreo cuando en España hay muchísima gente que los odia y está en contra de esta tradición.
Llegó el gran día, después de tanta polémica y todo el espectáculo generado por el particular chiquilicuatre, su objetivo se ha conseguido.
A pocos o poquísimos minutos para que empiece el festival de Eurovisión las sensaciones son de gran incertidumbre, desde hace tiempo que en nuestro país no situamos a nuestro representante en un puesto fijo independientemente de lo que después ocurriese. Este año es diferente y el representante español viene cubierto de una grandísima polémica que ha dividido a la sociedad española.
Hoy actuará en el puesto 22 y hay bastantes síntomas, después de ver el ensayo que nos dan a entender que la actuación de chiquilicuatre será el ridículo total. Y es que en ninguno de todos los ensayos realizados el freak español ha conseguido completar vocalmente toda la canción y ha realizado varias pausas durante la canción. Esto me augura lo peor y creo que la canción solo será salvable por las bailarinas Disco y Gráfica, las únicas que hacen gracia realmente.
Veremos lo que pasa y si después de el festival oiremos los tópicos «En Europa no tienen sentido del humor» o » Fue por los partidos del este», a mi modo de entender dos grandes mentiras.
Tal y como todos los programas de éxito en LaSexta, Eurovisión cada año dura más y más al admitir a más y más participantes. Tal es el punto que si en el 2004 se tuvo que crear una semifinal, este año, en el 2008 hay dos.
La primera fue ayer, y en ella muchos españoles teníamos puesta nuestra esperanza en Gisela y es que Andorra se ha convertido junto a nuestro país en nuestro otro apoyo en Eurovisión. Sin embargo, no pudimos hacer nada. Andorra no quedó clasificada para la final a pesar de llevar una buena canción y bastante mejor que muchas de las allí presentes. Una pena la verdad, aunque para Urribari Andorra no existiera y en vez de tratarla como nuestro segundo representante, pasó de ella como si un país perdido en Asia fuese.
La otra novedad de la noche fue que el aclamado Pavo Dustin, no quedó clasificado ante tal esperpento de actuación. Y es que si lo de España es freak, el Pavo Dustin es más pero con el añadido de no tener ni a unas bailarinas que te hagan reír algo. Vamos, que no es de extrañar que ante tal canción horrorosa no quedase clasificado.
Pasando de sorpresas y decepciones tristes, me quedo con Urribarri. Un hombre que, sin dudas, ya debería de estar jubilado y dejar que Beatriz Pecker desempeñe magistralmente su trabajo bastante mejor que él. Y es que Urribarri entre que no se enteraba de uno y parecía estar comentando eurovisión desde su casa ha decepcionado bastante. También hay que tener en cuenta que en lo que más destaca y más fama le ha dado, las votaciones son por lástima, existentes en una sosa semifinal. Así, Urribarri se despedía de los teleespectadores diciendo que ya sabíamos que participantes se habían clasificado a pesar de existir una vacante libre.
Después de aquel boom tras la elección de chiquilicuatre en la preselección española hacia eurovisón y toda la polémica que generó este tema, llega el momento cumbre. A menos de una semana para la celebración de la gran final del festival, los primeros ensayos ya han empezado.
Hoy, ha sido la intervención del freak chiquilicuatre y su peculiar actuación, mientras que hace unos días actuó la que se puede considerar otra representante española, Gisela.
Estos dos representantes, son la cara y la cruz de lo que a día de hoy se vivie en nuestro país tras la polémica en la preselección del festival. Mientras unos defienden el llevar a un freak, otros optan por la verdadera calidad musical y, al fin y al cabo, la esencia del festival. Chiquilicuatre y Gisela representan a estas singulares «dos Españas».
Hace unos días, Andorra realizó su ensayo en el que pudimos apreciar una puesta en escena sencilla y ninguna espectacularidad. Esperemos que la canción sea reconocida por los europeos, y Andorra pase a la final.
Hoy, Chiquilicuatre ha hecho presencia en el escenario y hemos podido ver como será más o menos la actuación del representante español que en tantas polémicas ha estado metido. El resultado final no va mucho allá de los que habíamos visto, y sigue destacando la presencia de bailarinas profesionales que no pintan nada en una «canción» que se supone es para mofarse del festival.
Dejando el tema de que el que lo canta es un actor o que la canción no es tal, el principal atractivo es, sin dudas, Disco y Gráfica. La canción se supone que tiene su gracia, sin embargo, ésta me apuesto que en Europa no será entendida de ningún modo. No así las bailarinas Disco y Gráfica cuyas peripecias en el escenario es lo que demuestra el espíritu irrisorio de la canción y la única razón de que nos vayan a dar puntos.
Todavía quedan unos cuentos ensayos más, y tal como nos ha avanzado chiquilicuatre una sorpresa, mientras nos quedamos con las impresiones en el extranjero:
Ok ahora estamos seguros de que la canción española obtendrá votos masivos en la final de Eurovisón el 24 de mayo. La canción es absolutamente pegadiza y la coreografía parece la ideal para un concurso de canciones televisado. Vocalmente el intérprete español ha estado simplimente OK aunque la canción tampoco necesita ninguna demanda vocal especial. Pero cuidado con España, parece que podría ser la sorpresa del año, sin olvidarnos del último éxito del verano.
Rodolfo está acompañado en el escenario por cinco bailarinas que interpretan la coreografía más loca que haya visto en mucho tiempo. Parece que una de las bailarinas pierde la coreografía saltándose muchos pasos y estando siempre desincronizada con respecto al resto de las chicas. Esto hace que sea un número muy divertido. Se usa pirotecnia para crear llamas en el escenario al comienzo del estribillo. En el escenario una de la bailarinas huye asustada cuando salta la llama cerca de ella. El «humor genuino» de esta actuación funciona muy bien en el escenario. Y ahora parece que será un serio contendiente.