Actuaciones musicales
Las series de televisión americanas pueden dividirse en dos tipos: las que incluyen actuaciones musicales promocionales y las que no. Si hacemos una lista con las primeras, descubrimos que la publicidad musical, el product placement de singles está bastante reñido con la calidad. Fijémonos en los títulos: EMBRUJADAS, SENSACIÓN DE VIVIR, BUFFY CAZAVAMPIROS, LAS CHICAS GILMORE... Sólo escribirlos juntos ya da repeluco.
Como no podía ser de otra manera, las series españolas han importado este recurso, pero adaptándolo a sus propios códigos. Así, en Estados Unidos, donde las comedias son píldoras de apenas media hora, es muy improbable que aparezca un cantante o un grupo haciendo un playback de su nuevo disco; no hay espacio para meter esa cuña. En cambio, aquí, donde la comedia es tan larga como el drama (lo que sin duda la perjudica), hay sitio de sobra para colar el numerito. Tal vez nadie se acuerde, pero ahí está la memoria colectiva de YouTube para recordárnoslo: Pereza intervino en 7 VIDAS. Simulaban tocar un horrible tema abolerado de sus comienzos, y el frutero se metía entre los dos en plan mambo king cuando llegaba el solo de trompeta. Para rematar unas groupies húmedas coreaban la canción, que se oía sin diálogos intercalados (aquí el vídeo).
Aunque lo contrario sea lo más frecuente por estos pagos. Series como POLICIAS, AL SALIR DE LA CLASE o YO SOY BEA , series que han transformado la televisión de este país (en el sentido de hacerla cada vez más útil como instrumento de tortura) copiaron literalmente el modelo foráneo, en el que la música que alguien interpreta (es un decir) en el mismo lugar que ocupan los personajes, se convierte en música de fondo para sus conversaciones. Da pena, lo sé, pero ya se sabe: que inventen ellos. Por lo menos, en ocasiones, igual que ocurría allí, el artista o el conjunto era bueno. Grant-Lee Phillips «tocó» Mona Lisa en LAS CHICAS DE GILMORE, y hay testimonios de que Los enemigos se dejaron ver en POLICÍAS y Fangoria en PERIODISTAS.



